Guía de supervivencia y lista definitiva para entrar al CEFOR

En primer lugar, felicidades. Has superado la fase más exigente de la oposición y tu plaza en las Fuerzas Armadas está más cerca. Tras meses de estudio y preparación física en la academia, toca dar el salto al CEFOR (Centro de Formación). Pero cuidado: aprobar no es la meta, sino el comienzo de tu carrera profesional.

La transición de opositor a militar en activo implica adaptarse a la disciplina militar, conocer tu futura unidad y entender que el día a día varía drásticamente según tu destino.
No es lo mismo una unidad operativa que un puesto técnico o estático.

Para resolver todas esas dudas que no vienen en el BOE, hemos hablado con Pablo Moraga y Moreno, tutores de nuestra academia online y hoy militares profesionales. En este post, comparten su experiencia real sobre qué llevar al CEFOR, cómo afrontar la instrucción y en qué material merece la pena invertir desde el primer día.

¡Ya soy militar! Y ahora… ¿Qué me compro?

Para el Centro de Formación cuentas con una breve “lista de la compra” pero seguro que ya estas oyendo tal o cual consejo sobre material más técnico con vistas a hacer más cómodo tu día a día en el ejército.
Pues este artículo va orientado a ahorrarte una cantidad importante de dinero. Todos los militares hemos cometido, en mayor o menor medida, el error de comprar cosas que no necesitábamos o hemos comprado cosas que necesitábamos dos veces por no haber sabido elegir a la primera.

¡NO SE TRATA DE QUE COMPRES TODO DE LO QUE VAMOS A HABLAR YA MISMO!

Son ideas de las cosas que probablemente necesites ir adquiriendo con el tiempo. Algunas sí recomiendo irlas mirando ya. Te doy los detalles poco a poco. ¡Empecemos!

1. MIMA TUS PIES.

A no ser que tengas claro que tu puesto va a desarrollarse en una instalación tranquila como una oficina, tus pies serán siempre tu medio principal de desplazamiento. Sobre todo, durante los primeros meses. Aquellos de vosotros que vayáis a unidades operativas vais a hacer máskilómetros pateando que un taxi en Madrid.

  • Botas: en cualquier unidad operativa la gente suele llevar las botas particulares, sobre todo al campo (en algunos acuartelamientos se ponen exquisitos con las botas que lleváis estando dentro), pero no os recomiendo comprar ya unas botas personales por tres motivos.
  • Las botas de dotación, si bien están lejos de ser unas botas buenas, no son las destructoras de pies que se encontraban hace años, por lo que es aconsejable esperar a ver cómo de bien o mal nos van. Antes de comprar nada, evalúa lo que es “gratis”.
  • Unas botas buenas son un artículo caro. No hay botas buenas que yo recomiende por menos de 100 euros. Y llegando hasta los 150 o 200… Así que espera.
  • No sabes si en la unidad en la que acabes vas a poder llevar botas personales. Así que espera al menos a tener conocimiento de esto.
  • Calcetines: si bien las botas son una gran inversión, los calcetines son bastante baratos. Unos buenos calcetines evitarán que se acumule demasiado sudor, que se hagan pliegues y otras incomodidades que pueden causarte heridas. Invertir en unos buenos calcetines es una muy buena elección; no se ven (no importa el color, aunque si los buscas discretos, mejor) y por cuatro duros irás más cómodo que con los de dotación.

    Los que hay a la venta en Decathlon son bastante buenos. Sobre todo, los de gama alta, que no te costarán más de 15 o 20 euros. Los compres donde los compres, asegúrate de que son de materiales sintéticos y que se adaptan al pie (los buenos incluso diferencian pie izquierdo del derecho).

2. EL FRÍO, TU PEOR ENEMIGO

No tardarás en darte cuenta de que las prendas para el frío que proporciona el ejército se quedan algo cortas si pasas mucho tiempo en el campo.


Las prendas para frío buenas suelen ser bastante caras y no podrás usarlas en la mayor parte de las unidades pero hay un par de cosas que pueden hacer de tu vida en invierno un sitio algo más cómodo por poco dinero:

  • Ropa interior térmica: el conjunto de mallas y camiseta térmica (de manga larga) es muy útil. Incluso en unidades poco operativas se pasa tiempo en hangares fríos. Un juego de estas prendas debajo del uniforme no afecta a la uniformidad, pues va tapado, y te proporcionan una primera capa que ayuda a evacuar el sudor y retener parte del calor corporal.

    Las básicas del Decathlon pueden valerte y no cuestan muy caras. Si eres muy friolero/a o vas a una unidad operativa, te recomiendo que inviertas unos pocos euros más y la compres de lana merina (sus cualidades térmicas y de evacuación de sudor son superiores).

  • Forro polar: ¿un forro polar? Sí, el básico de Decathlon. No voy a comisión con la empresa francesa, pero tiene productos básicos muy baratos que os irán bien. El forro polar va por debajo de la “chupita”. Tiene que ser ajustadito para poder llevarlo por dentro. Y de los de media cremallera. De esta forma puedes llevarlo bajo el uniforme con la cremallera bien abierta y el cuello doblado como el de una camisa.
    Incluso si os ponen pegas por llevarlo dentro de un acuartelamiento, por pocos euros tenéis una prenda para llevar en el campo que no pesa nada en la mochila y calienta bastante. Acuérdate de que si lo compras debe ser verde oliva o negro, por si se ve alguna esquina que no te cause problemas.

  • Guantes «de seda»: seda”: no, no son de seda real. Los alpinistas los usan de seda, pero a ti te vale uno de los que valen 4 euros en la misma tienda de siempre y están fabricados en nylon. En el campo llevarás guantes de combate. Cuando hace mucho frío, este guante tan fino puede ir colocado debajo y aporta algo de calor extra a las manos.

    Aprenderás en seguida que metértelas en los bolsillos no es una opción.
    Además, en muchas unidades permiten también llevarlos mientras se corre por la mañana en invierno, con temperaturas muy bajas. Recuerda: ¡negros!

  • Saco de dormir: dormir: el saco de dormir que dan de dotación es bastante cálido; el único problema que tiene son sus materiales. No se comprime apenas y pesa mucho más que uno comercial. Si no eres infantería o similar, ahórrate el dinero. Al menos, al principio. Tira con lo que te dan. Si eres infantería ligera y sabes que vas a portearlo mucho tiempo, no compres uno barato.

    Apúntalo para la lista de los reyes magos y se un poco paciente, porque es un artículo caro (+200€). Si algún día te decides a comprar uno o pedírselo a los reyes, tu marca es “Carinthia”, y tu modelo el “Defense 4”. Si optas por otro, asegúrate de comprarlo de fibras sintéticas; los de plumas tienen mejores prestaciones, pero si se humedecen dejan de conservar las propiedades. Y te vas a mojar…

3. PROTÉGETE.

Como militar serás más propenso a los accidentes laborales. Sobre todo, si vas a unidades operativas. Hay un par de objetos que no deben faltar en tu equipo:

  • Guantes: no conozco a nadie que haya usado los guantes de dotación salvo para cargar un camión o colocar alambre de espino sin romper sus guantes personales. Tienen bastante poco tacto y la protección no es nada del otro mundo. No necesitas unos guantes como un guantelete de caballero medieval. Se trata de que si te apoyas en un cristal no te cortes, que al apoyarte en el suelo no te claves nada y situaciones similares.

    Mechanix” es la principal marca de guantes de combate. El modelo más básico te sobra. Piensa que los guantes se gastan en pocos meses; no suele convenir invertir mucho dinero en ellos.

  • Rodilleras: no sabes lo que duele hincar la rodilla en el suelo sobre una piedra hasta que te toca hacerlo. Como militar pasarás mucho tiempo “rodilla en tierra”.
    Actualmente las unidades operativas usan pantalones con rodilleras integradas, pero son caros y para empezar las típicas rodilleras sencillas que encontrarás en la tienda de airsoft del barrio deberían bastarte hasta que conozcas bien cual será tu puesto táctico tras la instrucción.

  • Ropa interior sin costuras: la básica (sí, del Decathlon) te puede ahorrar algunas rozaduras en esas partes donde no quieres ir molesto. No cuestan nada y para los días largos serán más cómodos.

4. GADGETS.

Hay varias “chuminadas” que pueden hacer tu vida un poco más fácil en determinadas ocasiones. Te hago una pequeña lista de cosas que, por dos duros, he acabado necesitando (y mucho) durante mi vida militar:

  • Powerbank: si no sabes para qué la vas a necesitar, pregúntale a tu novio/a antes de irte de maniobras. Te lo explicarán. 

  • Linterna frontal: barato y con luz roja.

  • Toallitas húmedas: tus compañeros te lo agradecerán…

  • Pastillas de cafeína: la noche es oscura y alberga horrores.

  • Funda impermeable para el móvil: te vas a mojar; una preocupación menos.

  • Funda estanca para la mochila: te lo repito; te vas a mojar.

  • Multi-herramientas: sin irte a una Leatherman, tienes opciones decentes por 20 euros en muchos sitios.

  • Correa para el fusil: España compró una correa que quería servir para todo y resultó no valer realmente para nada. En cuanto llegues a una unidad operativa verás que la mayoría de la gente lleva la suya propia. Sin duda, una de “2 puntos” (ya aprenderás qué es) y de calidad media/alta (una muy barata se romperá cuando menos convenga).

CONCLUSIÓN: ANTE LA DUDA, ESPERA.

Estoy seguro de que estás deseando ir equipado como todo un guerrero, pero recuerda que tu camino acaba de empezar.

Todavía no sabes donde vas a acabar. Hay equipos de tiradores muy operativos en infantería mecanizada y cocineros paracaidistas que no patean demasiado.
Tampoco merece la pena gastar 100 euros en porta cargadores y acabar llevando una ametralladora… Antes de hacer un gasto de equipo importante, asegúrate de que lo necesitas y de que se te permite usarlo (en muchas unidades el equipo personal no está permitido en algunos aspectos o en todos).

Una mochila de calidad, herramienta Leatherman, un Jetboil para comer caliente hasta en el polo norte, una funda de vivac de gore tex… Son infinitas cosas las que puedes llegar a necesitar, pero te aconsejo plantarte con lo básico y esperar a necesitarlas.

Una vez llegues a tu unidad, fíjate en los antiguos. Qué llevan, cómo lo llevan y por qué.
Aprende de tu trabajo trabajando y pregúntales. Cuanto más operativa es una unidad más se valora el interés en el oficio.
Huye de copias chinas. A veces, lo barato sale caro.

¿Qué material es obligatorio llevar el primer día al Cefor ?

Al Cefor debes acudir con lo básico: documentación original, útiles de aseo personal, ropa de deporte neutra, zapatillas de running y un pequeño kit de costura y limpieza de calzado. El resto del equipo táctico y los uniformes te serán entregados de dotación durante las primeras semanas.

¿Puedo usar mi propio equipo táctico durante la formación inicial?

Por lo general, no. Durante la fase de formación general militar se exige estricta uniformidad con el equipo de dotación para que todos los alumnos aprendan en igualdad de condiciones. Reserva la inversión en material propio (como botas o chalecos) para cuando llegues a tu unidad de destino.

¿Cómo sé si mi destino es una unidad operativa o estática?

Las unidades operativas (como Infantería Ligera, Legión o Paracaidistas) se centran en el adiestramiento constante y misiones. Las estáticas (unidades de apoyo, oficinas o logística) tienen un día a día más administrativo. La clave está en el código de plaza que elegiste durante la oposición, que determina tu especialidad y nivel de actividad física.

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